No esperaba sobrevivir en el
silencio, pero estoy
Temerosa por lo que nunca escuché
Con el viento aún trayendo aromas
Mas hecha coraje y soledad
Entonces tomo mi cuerpo
Y renuncio
A la voz de la noches desmembradas
A la insignificancia de la esperanza
A la broma del tiempo y sus excusas
Renuncio a estas historias que son
prestadas
A este hacerme pedrada y deseo
A los pies sangrantes de escuchar e
inventar finales
A unos dedos que nunca habitaron el
gemir de los vuelos
Renuncio
A decir adiós
Al desierto
A la tormenta y las preguntas
A seguir inventando peligros
Y a la fatalidad que las cosas
sucedan
Bellas palabras, distante amiga!
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